Declaración de Misión
El Concejo Católico Norteamericano consiste de una red de individuos, organizaciones y comunidades que se han unido para examinar la situación en que se encuentra nuestra Iglesia y discutir su futuro. Creemos que nuestra Iglesia está en un punto de inflexión en su historia. Recordamos la promesa del Segundo Concilio Vaticano, que vislumbraba el renacimiento de las funciones y responsabilidades de todos los bautizados a través de una relación radicalmente global y constructiva entre la Iglesia y del Mundo. Respondemos al Espíritu del Vaticano II, al convocar a los bautizados para demostrar nuevamente nuestro compromiso. Buscamos la conversión personal para renovar la Iglesia con el fin de que pueda cumplir con el auténtico mensaje evangélico, las enseñanzas de nuestra Iglesia y nuestro contexto vivido en los Estados Unidos. Nuestra lectura de los signos de los tiempos, como los experimentamos en los Estados Unidos., nuestro plan y programa se encuentran en nuestra Declaración. Educamos, escuchamos, facilitamos debates y encuentros, y proyectamos la celebración de un Concejo Católico Norteamericano en Pentecostés de 2011. En este Consejo esperamos proclamar nuestra fe en los derechos y responsabilidades de los Católicos de los Estados Unidos.




